CAPITULO SEGUNDO. DEL GRAN PROVECHO QUE
SE SACA DE LEER LOS POETAS LATINOS PARA ENTENDER
Porque
la doctrina que auemos de enseñar
en este Commento
no se puede probar sin authoridades y muchas han de ser de
poetas, quise tratar en este capitulo del gran prouecho que se saca de
leerlos
y en la reputacion en que fueron tenidos de los hombres doctos y
graues. Hago
esto porque algunos, inconsideradamente, dizen que el latin de los
poetas no es
bueno, siendo al reues, porque si es verdad que uno, para ser buen
latino, ha
de tener tres cosas –propriedad, breuedad y elegancia- y
estas se hallan muy
communmente en los poetas, como en Virgilio, Ouidio, Horacio, Iuuenal,
Marcial
y en todos los demas no se puede dezir mal del /(p.14)latin de ellos.
Yo soy de
parecer que quanto uno entiende y alcança de los poetas,
tanto sabe de la
lengua latina y tanto ignora de ella, quanto no los entiende. Dexo
passar la
mucha Philosophia, Astrologia y Rhetorica que supieron; que para uno
ser buen
poeta, tiene necessidad de muchas mas cosas que el orador. Pues, que
dire de la
mucha doctrina y philosophia moral que nos enseñan Iuuenal,
Horacio y Persio en
sus Satyras y Marcial en muchos de sus Epigrammas? Que del modo que
tienen en
reprehender los vicios y amonestar y encarecer la virtud? De la
elegancia y
propriedad de las palabras y del buen modo de dezir? El que no es
afficionado a
buenos poetas no quiere saber latin. Todos quantos agora viuen, aunque
se
junten, no haran dos versos con la elegancia que Virgilio tiene quando
con
menos cuydado compone. Autorizemos esto con hombres doctos, los quales
saben
estimar los poetas, porque conocen lo que supieron. Ciceron, en el
libro 1 De
Finibus bonorum et malorum, los alaba diziendo: Quis enim tam inimicus nomini
romano, qui Ennii Medeam aut Antiopam Pacuuis spernat aut reiiciat?
/(p.15)
Pues si no se auia de menospreciar la tragedia de Medea, que compuso
Ennio, ni
la de Antiopa, que escriuio Pacuuio, los quales no fueron muy buenos
poetas,
porque entonces no estaua la lengua latina en la perfection y elegancia
que en
tiempo de Ciceron, quien aura que diga mal del latin de Virgilio? Quien
vituperara a Horacio? Quien menospreciara a Ouidio, en cuyo tiempo
florecio la
lengua latina con breuedad, propriedad y elegancia, todo lo qual
guardaron en
sus versos? De nuestro español Marcial, dize Erasmo en el
Dialogo Ciceroniano
que supo y entendio la propriedad, elegancia y facilidad de la lengua
tan
propriamente que parece otro Ciceron. En el proprio libro De Finibus bonorum et
malorum dize Ciceron de los poetas assi: Quando enim uel nobis dicam aut
oratoribus bonis aut poetis, postea quidem quam fuit, quem imitaremur,
ullus
orationis uel copiosae uel elegantis ornatus fuit? En las Tusculanas
Questiones, libro 1: Nam
cum apud graecos antiquissimum e doctis sit genus
poetarum, donde dize que el genero de los poetas era muy
docto. Desta manera
honra Ciceron los poetas. Pedro Crinito en el li-/(p.16)bro 7, cap.11,
dize
que, oyendo Ciceron recitar unos versos de Virgilio en el theatro,
recibio tanto
contento que los boluio a recitar y dixo en alabança de
Virgilio: Magnae spes
altera Romae. Escribe Materno, a quien refiere Cornelio
Tacito, que, oyendo el
pueblo Romano recitar unos versos de Virgilio, se leuanto y en
presencia de
Augusto Cesar le hizo el mismo acatamiento que al Emperador, el qual no
recibio
enojo ni disgusto; antes hizo por aquellos versos grandes mercedes al
poeta. Si
el pueblo romano viera que Virgilio corrompia la lengua latina y
elegancia
romana, no solamente no le honrara; antes le aborreciera y la honra que
le hizo
era porque hablaua en sus versos con la mayor gallardia, propriedad y
elegancia
que jamas otro poeta latino antes del auia tenido. Quien quisiere saber
otras
muchas alabanças de Virgilio lea a Macrobio, lib.1, cap.24,
y el lib. quinto,
cap.1 de los Saturnales.
Plutarcho cuenta en la vida de Lycurgo que la mayor
parte de las leyes que dijo a los Lacedemonios saco del poeta Homero. Y
no hizo
mucho, porque las leyes deuen estar llenas de lo que es honesto /(p.17)
y prouechoso, pues
se hazen para el prouecho
del buen gobierno de las ciudades, reynos y prouincias, y las obras de
Homero
estan llenas de todo esto. Todo lo qual dize Horacio en
dum tu declamas Romae, Praeneste relegi,
qui, quid sit pulchrum, quid turpe, quid utile,quid non,
plenus ac melius Chrysippo et Crantore dicit.
Entendiendo
Lycurgo que estauan llenas
las obras de Homero de todas estas cosas, no hizo mucho de sacar de
ellas las
leyes que dio a los Lacedemonios. Tambien auemos de considerar que
Horacio,
siendo hombre tan docto y eloquente, leya al poeta Homero. Claro esta
lo mucho
en que estimaua Alexandro
Para confirmacion de todo lo dicho, quiero referir la grande amistad que tuuieron Horatio y Virgilio con Mecenas, Pollion y con Augusto Cesar por ser buenos poetas, que a tanto los leuanto su alto estilo y grande eloquencia, pues, con ser el uno hijo de un ollero y el otro de un libertino, trataron y fueron muy amigos de Mecenas y Pollion, descendientes de reyes y de el proprio Emperador, los quales, si vieran que los poetas destruyan la elegancia y propriedad de la lengua latina, los aborrecieran, pues no ay principe, rey ni emperador que no dessee que se conserue en sus reynos la lengua de ellos, porque no parezcan reyes de differente nacion. Si vieran el Emperador, Mecenas y Pollion que los poetas corrompian la lengua, los aborrecieran en grande /(p.22) manera. Y si los amaron y quisieron bien y hizieron mercedes, fue porque vieron la grande elegancia que tenian y la gran propriedad y election de palabras con que escriuian. Por tanto, no ay para que reprobar las authoridades de los poetas. Antes aconsejo a los buenos maestros que lean mas poetas que oradores, si quieren tener buenos discipulos, pues los poetas son los que escriuieron con breuedad, elegancia y propriedad, y de ellos se deprende todo lo mejor de la lengua latina.
