Dos días después de haberme cargado la base de datos de esta bitácora, estoy de nuevo aquí sin demasiadas bajas (un par de entradas y varios comentarios han quedado en el camino: daños colaterales).

Me sentía tan solo sin blog que estuve otra vez enredando con Blogger. Y me ha encantado; estuve construyendo este blog, por si acaso no había otra solución, y para no perderme el cumpleaños de Chiron.

Pero, claro: la casa de uno es la casa de uno.

Cerrar
Enviar por Correo