Ago
9
Fidelidad en la web 2.0
Filed Under Utilidades, Inventa

Hoy Mario Núñez nos invita a la infidelidad y la promiscuidad en esto de la web 2.0.
Hace un repaso de su dilatada experiencia en el uso de los marcadores sociales, desde Furl, pasando por Blinklist, hasta Mister Wong y Diigo, y afirma:
En esto de la web 2.0 uno no se puede casar con nadie. En este contexto podríamos decir que la infidelidad 2.0 es una virtud necesaria.
Yo también, promiscuo a mi modo, he probado todas esas herramientas…, y algunas más. Pero digo yo que esto de la infidelidad podrá estar muy bien para según qué cosas, y que con las cosas de comer no se juega. Y, si de marcadores sociales se trata, me quedo sin duda con del.icio.us: tiene todo lo que necesito -y mucho más- y me ofrece la garantía de la estabilidad.
En esta vorágine de la web 2.0, nos vemos a menudo impelidos a probar y probar herramientas, a llenar nuestro navegador de botoncitos y otras fruslerías, pero una cosa es echar una canita al aire y otra el amor para toda la vida. Yo, para cosas de trabajo -otra cosa son las pijerías momentáneas-, siempre me decanto por aplicaciones estables, con garantías de permanencia, con buen respaldo, para que no me pase lo que me pasó con Acelblog, o como está ocurriendo con los grupos de Blinklist.
Uno de los peligros -y ventajas- de la web 2.0 es que cada vez colocamos una parte mayor de nuestro trabajo fuera de nuestro ordenador. Minimicemos el riesgo. No nos dejemos deslumbrar por fuegos de artificio. Si vamos de parranda, pues de parranda; pero si toca ir a lo serio…
Technorati Tags: web 2.0, marcadores sociales, social bookmarking
Comentarios
2 Comentarios en “Fidelidad en la web 2.0”
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Para culos inquietos como nosotros, es una tentación el montón de widgets, plugins y otras zarandajillas que pululan por la red, y, com bien dices, no está mal lo de echar canitas al aire.
Pero la conclusión a la que también yo he llegado es que merece la pena fidelizarse a lo seguro. Aunque, ¿hay algo seguro en este proceloso mundillo? Dos ejemplos: por pura casualidad me enteré que el alojador de fotos de Yahoo iba a chapar la tiendecita; menos mal que daba tiempo para migrar todas las fotos a Flickr. Lo malo es que ahora he de revisar todos los enlaces esparcidos por ahí. El otro caso era un alojador de archivos, Castpost que tuvo inutlizados todo lo que tenía alojado allí. Finalmente, se solucionó: estaban pasando de bersión beta a alpha.
En fin, está bien jugar con los cacharritos, pero con ojo.
Salutem
Yo también estoy con vosotros. Me caracterizo por probar todo lo que encuentro - ahora menos-, registrarme una y otra vez en todos los sitios, pero a la larga he acabado por serle fiel a unos pocos, sin duda por comodidad, porque entre unas cosas y otras nunca sabía dónde había alojado un archivo o dónde tenía que enlazar un documento.