Jul
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¿Son necesarios los orientadores?
Filed Under Educación
No voy a entrar a valorar este asunto. Sólo dejo constancia de esta carta aparecida en el Diario HOY, escrita por un profesor-tutor de la E.S.O. Lo que sí es cierto es que repite comentarios que se oyen demasiado a menudo en nuestros corrillos. Parece que la figura del orientador depende demasiado del talante de la persona que ejerce el cargo y, por tanto, cada uno cuenta la feria según le va. ¿No es así, Begoña?
Como profesor y tutor de un curso de la ESO he de proclamar que la figura del orientador en los Institutos es prescindible y superflua, y me explico:
Hemos sido en algunas ocasiones los propios profesores los que, detectando anomalías en las capacidades intelectuales de nuestros alumnos, hemos dado la voz de alarma por el retraso que atesoran y claro, a esos niños por pura negligencia de quien corresponda no se les ha atendido en su justa medida con programas específicas que para tal efecto están tipificados en la ley, sencillamente porque no se ha trabajado celosamente. Si por un casual un tutor sugiere al gabinete de orientación su inquietud por un alumno y que a tal efecto, le realicen el estudio que proceda, entonces arguyen que no tienen tiempo, que están sobresaturados, que son muy pocos y que no pueden desdoblarse y patatín y patatán.
La única misión del orientador que un servidor ha comprobado es la de dar material al tutor para rellenar el periodo lectivo que semanalmente le dedicamos a nuestros alumnos; la tutoría. Este material que recibimos estereotipadamente un año sí y otro también es la más de las veces inoperante, aburre a los alumnos que están saturados de encuestas y que encima son las mismas.
Creo que los orientadores son un colectivo de relleno, que los han puesto allí para legitimar que poseemos una calidad de enseñanza óptima, lo cual es también más que discutible. Si es el profesor el que ha de realizar las adaptaciones curriculares, entre otras atribuciones, entonces, ¿para qué están ellos? Quizás para darnos más trabajo y como intrusistas, nosotros hagamos el suyo, porque no tienen tiempo, claro.
Asimismo cada nuevo curso cambia el equipo de orientación de modo que el nuevo tiene que empezar de cero y eso no ayuda precisamente a que su labor se optimice. Se quedan demasiados expedientes sin explorar y algunos niños que podrían beneficiarse de los programas de diversificación o de otra índole, se quedan fuera. Esta situación podría paliarse en parte si se hiciesen regularmente tests a nuestros alumnos como se hacía en el pasado.
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Comentarios
10 Comentarios en “¿Son necesarios los orientadores?”
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Carlos:
Hay buena parte de razón en la carta que reproduces. Por suerte, en mi Instituto (supongo que es general en Catalunya) no hay Orientador(es). Esa función la ejercen los coordinadores de àrea (ESO, Bachillerato…), esencialmente la orientación que hace referencia a futuros estudios, etc. El Coordinador Pedagógico, que es del equipo directivo, está por encima. Y ayudan en lo que pueden (o quieren) el/los psicólogo/s, que últimamente aparecen como hongos.
Un saludo.
Luis.
Me iba a tomar la carta a risa, cuando leo el comentario de Luis y no puedo dejar de recordar la indignación de mi hermano y amigos, tras producirse en algunos centros catalanes, tremendos “diagnósticos” o lo que es peor, por ausencia de los mismos; ¡qué casualidad!, estos padres me preguntaban por qué allí no hay orientadores y me pedían alguna sugerencia.
Sobre si pintamos algo o no en los centros, no me apetece entrar a valorarlo, en todo caso no soy yo quien deba cuestionarlo; supongo que en todos los centros, en todas las especialidades y en todos los trabajos, hay gente de una u otra manera. Por supuesto que también en todos hay, y de eso depende en parte nuestro trabajo, quien está dispuesto a facilitarte en mayor o menor medida la labor que los orientadores desempeñamos en los centros. Respeto la opinión emitida, por supuesto, lo que me gustaría es escuchar también al orientador y orientadora que ha tenido que aguantar durante todo un curso a este tipo. Por otra parte, debe ser toda una suerte estar en un centro donde sólo sea incompetente el orientador, ¡cuánto me alegro!, ¡qué bien les habrá ido a los chavales con tanto buen especialista en todo!; lo mejor es que mientras algunos cuestionan a los demás, otros seguimos viniendo a nuestros centros porque nos gusta trabajar por amor al arte.
Espero caer algún día por ese centro, aunque sólo sea por darle la lata al personal al completo y que se generalicen las quejas sobre los orientadores. ¿Quién sabe?, igual nos ponen en un puesto donde se nos cuestione menos y nuestra labor sea más efectiva.
Ni todos los profesionales de la orientación son como aquí se pintan ni todos los profesores son, por fortuna, como este que aquí se retrata suficientemente a sí mismo.
Posiblemente los alumnos y los padres de los alumnos de este señor vean también prescindible la “figura” de un tutor que se dedica a echar balones fuera.
Y que conste que tampoco me gusta cómo se trabaja en algunos departamentos de orientación.
Ante el escrito del profesor de matemáticas en el periódico HOY, no queremos entrar en polémicas personales y menos profesionales, que solamente nos causarían daño a todos.
Nos hemos puesto en contacto con el Instituto donde dicho profesor da clases y nos confirman que la Orientadora de dicho centro realiza su trabajo muy bien. En cuanto al profesor nos comentan que se dedica a escribir sobre temas variados y en distintos sitios.
Con el escrito que a continuación exponemos queremos dar información y respuesta a dicho profesor y dar a conocer la situación de mejora que entendemos deben producirse.
Dicho escrito se ha mandado al HOY y nos comunican que dada su extensión tardarán unos días en publicarlo, esperamos que sea realidad.
El Orientador en los Centros. Respuesta de los Orientadores
Estimado compañero JUAN CARLOS, desde La Asociación Profesional de Orientadores en Extremadura(APOEX), ante todo respetamos la crítica que realizas de forma generalizada a la orientación y con ello a los profesionales que desempeñan dicha labor en los Institutos, no obstante queremos reseñar algunas incorrecciones de tu escrito, solo entendibles si quien las afirma no es especialista en Psicopedagogía, además de aportar nuestro punto de vista sobre la cuestión.
Asimismo esperamos que tú también respetes que no podemos compartirlas. Las críticas generalizadas son poco constructivas y partir de datos puntuales para desautorizar a un colectivo de profesionales, de cualquier especialidad, no deben ser aceptadas en sí mismas.
Pero antes de abordar los problemas que apuntas, quisiéramos recordar la situación de los Orientadores en los Institutos: nuestra labor conlleva preparar y dar clases, hacer guardias, mantener múltiples reuniones de coordinación, atender a alumnos y a sus familias, realizar los documentos burocráticos que conlleva cada expediente, etc
El tiempo de trabajo se reparte pues entre dar clases de diversas asignaturas, según se recoge en el Reglamento Orgánico de Centros, que puede variar de un tercio a la mitad del horario que disponemos; horas de guardia para atender a aquellos grupos que les falten profesores y el resto del horario dedicado a la acción tutorial y a la orientación académico-profesional que procuramos atender con los mejores medios de los que disponemos, actualizando la información, y de acuerdo a las distintas situaciones sociales, culturales y familiares que se nos presentan.
Como fórmula para mantener dicha actualización, los orientadores extremeños nos hemos agrupado en una Asociación APOEX, a través de la misma entre otras cuestiones procuramos facilitarnos documentos que mejoren nuestro trabajo, un ejemplo de ello son las guías de orientación para 4º de ESO y Bachillerato que han recibido nuestros alumnos y cuya elaboración y coordinación la hemos realizado los orientadores; otros materiales actualizados los ponemos en forma de trabajo colaborativo en nuestra página(www.apoex.net). Además procuramos recibir y ofrecer materiales junto con orientadores de otras Comunidades Autónomas, todo ello realizado en nuestro tiempo personal y con los gastos correspondientes a costa de nuestro bolsillo.
En cuanto a las actividades para tutoría que criticas, solamente decirte que los orientadores somos los responsables de elaborar el Plan de Acción Tutorial, pero todos los profesores tienen que aportar propuestas, y la realidad nos demuestra que las aportaciones son muy escasas, esto nos lleva a pensar que el apartado de educar al alumno como persona no ha calado lo suficiente en gran parte del profesorado, aunque venga recogida en toda la normativa y literatura científica al respecto.
En último lugar queremos manifestar nuestro total acuerdo cuando planteas la necesidad de atender adecuadamente a los alumnos con necesidades educativas, la realidad nos pone de manifiesto que a un elevado número de alumnos les resulta difícil adaptarse a la Educación Secundaria, detectándose por parte de los profesores niveles curriculares bajos y desfases curriculares significativos. Es en estas circunstancias cuando profesorado y alumnado deben ser atendidos de forma prioritaria y ofrecerles la respuesta más adecuada, pero paradójicamente es para estas cuestiones para las que los orientadores disponemos de menos tiempo. La realización de adaptaciones curriculares no es una tarea sencilla, en ésto estamos de acuerdo contigo, pero la realización de las mismas en un área concreta como matemáticas, inglés o cualquier otra corresponde al profesor especialista de dicho área, con el apoyo del orientador y de los profesores de pedagogía terapéutica.
Debes compartir con nosotros que no causa mayor frustración profesional que el ver que el trabajo que consideramos más importante, no se puede realizar adecuadamente, al menos así lo sentimos los orientadores, profesión que en general conlleva una fuerte carga vocacional.
En resumen, una labor multifacética con muy distintas actividades y tareas, todas ellas en el tiempo escolar al igual que cualquier otro profesor. Y cuyo objetivo último es la mejora de la respuesta a las necesidades del alumnado utilizando las técnicas personalizadas que ponen a nuestra disposición disciplinas científicas como Psicología y Pedagogía, huyendo de respuestas generalizadas y clasificatorias al uso en otros tiempos, ya remotos, de estas ciencias experimentales.
Los profesores no podemos caer en una visión derrotista de la orientación que por añadidura se trasladaría a la educación, y en este sentido, como profesionales debemos aportar las soluciones que nos corresponden y exigir mejoras en las que consideramos que deban realizarse. Los orientadores extremeños así lo estamos planteando ante la Administración y con el apoyo de los Sindicatos.
Creo que circunstancias muy adversas se han debido producir en tu entorno para impulsarte a escribir una carta en unos términos tan duros para nuestro colectivo, compartiendo en parte el fondo, que no la forma de la crítica que realizas, y aceptándola como oportunidad para difundir el trabajo de orientación, nos ponemos a tu disposición a través de nuestra web para compartir-discutir cuantas sugerencias y mejoras podamos aportar al desempeño de la labor de los profesionales de la orientación en Extremadura, puesto que no pretendemos justificarnos ante tus críticas sino hacer comprender nuestra realidad y contribuir a una educación para nuestro tiempo.
Celedonio Salguero Hdez.
Presidente de la Asociación de Orientadores en Extremadura (APOEX)
Hoy ha aparecido esta carta de respuesta por parte del presidente de apoex.
http://www.hoy.es/prensa/20070713/cartas_opinion/orientadores_20070713.html
Orientadores
CELEDONIO SALGUERO HERNÁNDEZ/ORIENTADOR
Hace unos días, Juan Carlos López, profesor de Matemáticas en Jaraíz, vertía en esta sección una serie de imprecisiones acerca de los orientadores de centros que es necesario aclarar.
Primero, los orientadores no somos un colectivo; somos profesores de Secundaria con la correspondiente titulación universitaria y la superación de la oposición de la especialidad de Psicología y Pedagogía que da acceso a dicho trabajo.
Creo, Juan Carlos, que debes repasar el Reglamento Orgánico de Centros y legislación complementaria, donde encontrarás las funciones del profesor de Psicología y Pedagogía, que son más de las que expones (entre ellas dar clases, que ocupa de un tercio a la mitad del horario según los casos).
Haces una crítica bastante cínica de las actividades y del material para trabajar en tutorías. Pareces desconocer que nos corresponde elaborar los planes de acción tutorial y de orientación académico-profesional, a los que se deben incorporar las aportaciones del resto de los profesores y responsables de las tutorías (por desgracia dichas aportaciones suelen ser escasas). En cuanto a los materiales, creo que somos los enseñantes que intentamos aportar materiales actualizados (te remito a nuestra página de comunicación: www.apoex.net).
Sobre la atención a alumnos con necesidades educativas tengo que darte la razón; el tiempo disponible para ellos es el último en rellenar en los horarios, después de las clases, de las guardias y de las bibliotecas que tenemos que realizar, cuando entiendo que debe ser el primero.
Defiendes un concepto erróneo de la evaluación. Aplicar unos tests para evaluar en una hora a veinticinco alumnos es como si el profesor de matemáticas realizara un examen final de una hora para evaluar el aprendizaje de sus alumnos durante todo un curso.
Sobre lo prescindible o no del orientador en base a los argumentos que expones es lo mismo que plantear que la mitad de los profesores de matemáticas son prescindibles dado que el índice de alumnos (repásense datos de evaluación) que tienen dificultades con dicha asignatura se acerca cuando no supera el 50%.
¿No crees que es más sensato plantear propuestas de mejora antes que caer en el trasnochado derrotismo educativo? Imagínate qué pueden pensar los trabajadores del Cuerpo de Bomberos si al ver que no disminuyen los incendios dijéramos que lo mejor es prescindir de ellos… Y ante todo mis respetos para los bomberos y a la labor que realizan, por utilizarlos de ejemplo.
Cartas 7 julio 2007
Orientadores de enseñanza
CHEMA ÁLVAREZ/MONTIJO
Asombra leer cartas como la recientemente publicada en este periódico por el tutor de un curso de la ESO de Jaraíz de la Vera (Juan Carlos López Santiago) acerca de la labor de los profesionales de la orientación en la enseñanza. Sorprende en cuanto que Juan Carlos es un compañero que habla mal públicamente de otros compañeros y compañeras de profesión. En la actualidad trabajo como Profesor Técnico de Servicios a la Comunidad en un Equipo de Orientación, si bien en mi calidad de profesor de Formación Profesional he impartido clase a alumnos de Educación Especial durante varios años. En mi caso he de decir que la ayuda y la orientación de la orientadora del centro fueron esenciales y decisivas para el desarrollo adecuado de mi alumnado. Por supuesto, como bien dice el compañero Juan Carlos, aquí nadie es imprescindible, pero él parece arrogarse de la competencia profesional de saber evaluar las capacidades y hacer el pertinente diagnóstico de los alumnos que presentan algún tipo de necesidad especial, tarea que compete principalmente a los orientadores y orientadoras del centro, no por una cuestión de ‘relleno’, como él afirma, sino por su formación científica como licenciados en psicopedagogía o psicología.
Lamento que la experiencia personal de Juan Carlos con sus compañeros del Departamento de Orientación haya sido tan desafortunada y me solidarizo con los mismos. En su seguramente más que valiosa labor tutorial Juan Carlos debe atender a un grupo de alumnos y alumnas; en el caso del Departamento de Orientación (dos personas) debe atender a todo el centro, incluido el grupo de Juan Carlos. El problema de la ratio sobresaturada es común a todos los sectores y etapas de la enseñanza, lo cual perjudica claramente a una educación de calidad (el caso más flagrante acontece en Educación Infantil, con 25 niños por aula). Es de entender que la cooperación entre todos los que trabajamos en esto de la educación y la comprensión mutua sobre nuestras propias limitaciones -nadie es perfecto- supla, por el momento, tales carencias, a pesar de que haya compañeros, como Juan Carlos, que crean que los demás somos «prescindibles y superfluos».
uando comienzas la labor de
Enviado por Noelia (no verificado) el Mié, 18/07/2007 - 07:29.
Cuando comienzas la labor de orientador/a en un IES el mayor desgaste no es el gran volumen de trabajo al que enfrentas sino ver tu labor continuamente juzgada por una parte del profesorado, que en realidad no es tan numerosa pero es la que se queja continuamente. Finalmente llegas a acostumbrarte a opiniones como las que vierte este profesor de matemáticas sin dejar que el desánimo afecte demasiado a tu trabajo. Si la suma de los Juan Carlos López que rondan los Institutos juntaran la energía y tiempo que emplean en criticar y juzgar el trabajo de los demás en producir….seguro que saldría algo interesante.
Gracias a Celedonio por la respuesta que suscribo totalmente.
Noelia Zorzano
Orientadora (La Rioja)
Profesores críticos con la labor de los orientadores
Enviado por fer (no verificado) el Jue, 19/07/2007 - 06:40.
Defenderse de comentarios de este tipo es absurdo; muchos profesores quieren que seamos lo que ellos desean, en último caso, como somos recién llegados (18 años es mucho, pero otras materias llevan un siglo)es fácil criticar al que está en medio del fregado “la atención a la diversidad”. Pero estás críticas nos deben hacer reflexionar: no hay trabajo en equipo, ni tiempos de coordinación más allá de las tutorías, no hay proyectos de trabajo claros, la ratio orientador/alumnos es alta en la mayoría de los centros, los tutores y profesores deben ser autónomos y nosotros actuar como asesores, nuestra formación se ha ido anquilosando, dar clases nos ha homologado pero nos resta mucho tiempo y un largo etc. Si hay un profesor-a inoperante es una pena, pero si un orientador-a no da la talla se “acusa” al puesto de trabajo de superfluo…lógica aristotélica aplastante…Hemos avanzado mucho, mucho…en la mayoría de los centros se nos respeta y aprecia, pero el modelo de trabajo es muy pobre ante la diversidad actual de los centros (la mayoría, no todos), pero ánimo y recordar…si ladran los perros es que estamos galopando…saludos. FER
Los orientadores son tan necesarios como el profesor funcionario…
hola