Quiero dejar aquí apuntadas algunas notas que van surgiendo de la lectura de un sinnúmero de documentos y comentarios en torno al extraño momento educativo que vivimos. Pretendo con esto aclarar mis ideas un poquito para cuando mañana tenga que ponerme de nuevo delante de mis alumnos.

He aquí algunos de los temas que vienen ocupando mis pensamientos últimamente:

1. El aprendizaje consiste en construir. Me ha sorprendido el cono del aprendizaje (aquí en español) de Edgar Dale, y me he puesto a dar un repaso mental a mis años –tan lejanos- de estudiante de bachillerato; ¿qué es lo que mejor conservo en mi recuerdo de las clases de bachillerato? Sin lugar a dudas, los viernes por la tarde en 1º de B.U.P., clase de Lengua Castellana y Literatura, los alumnos debíamos, por grupos, hacer la exposición de un tema libre. Esto es, teníamos que construir un discurso y presentarlo: buscar información, organizarla y elaborarla. ¿Qué supone esto?

  • Dejar los libros de texto. Sobre esto ya escribí en su momento, y allí dejé claro lo que pensaba de estos libros. Ahora, con los continuos cambios de legislación y las consiguientes visitas de las editoriales que pretenden vender sus productos, no hago más que ratificarme en lo dicho.
  • Dar el protagonismo al alumno. Debemos conseguir que el alumno sea el agente de su aprendizaje. Aquí, sin duda, chocamos con la tenaz fuerza de la tradición: es casi inevitable caer en el modelo de profesor-que-habla/alumno-que-escucha, y es difícil por ambas partes, por parte del profesor, acostumbrados como estamos a ir a clase a soltar “nuestro rollo”, y por parte del alumno, demasiado habituado a acudir a clase sólo a escuchar.
  • Olvidarse de la lección magistral.

2. Una actividad básica en el aula debe ser leer y comentar. A este respecto son interesantes las reflexiones sobre el método socrático en Educación y Pedablogía para el siglo XXI.

3. Adaptar. Debemos ser lo suficientemente maleables como para poder adaptar nuestro trabajo a la situación real del grupo de alumnos que tenemos delante.

4. Imaginar. Aún no he visto la última película sobre el tema “profe innovador imparte clases a alumnos problemáticos” (Diarios de la calle, basada en un hecho real), pero me ha atraído la historia de la profesora Erin Gruwell y extraigo estas frases de su entrada en la Wikipedia:

The students who school administrators had thought were not intelligent enough to read higher-level books and were destined to drop out went on to shock everyone. All 150 Freedom Writers graduated from high school and attended college.

No dejemos de imaginar.

5. Tecnología. ¿Es necesaria la tecnología para hacer una buena labor docente? Evidentemente, no. No necesitamos ordenadores ni Internet para cubrir el temario de nuestras asignaturas, pero sí lo necesitamos –y lo necesitarán más nuestros alumnos- para movernos con soltura por el mundo de la información, y no podemos, si actuamos responsablemente, hurtarles este ámbito de aprendizaje.

Gran parte de lo expuesto hasta aquí está en nuestras manos, depende de nosotros. Otras cosas están en manos de la administración educativa, y ahí no podemos hacer mucho. Pero sería deseable que los políticos interviniesen –aparte de dejar los bandazos legislativos- en:

  • Reducir el número de alumnos por aula.
  • Incentivar al profesorado. Esto es, paguen mejor y, en consecuencia, exijan más; faciliten la formación continua del profesorado; reduzcan la carga lectiva en los casos oportunos…

Lo dejo de momento. Habrá que seguir probando; sin miedo, que las cosas no pueden ir mucho peor.

Technorati Tags: ,

Comentarios

10 Comentarios en “Notas programáticas para mi aula ideal”

  1. Begoña en Mayo 14th, 2007 9:26 pm

    Muy buena reflexión, ¡yo que pensaba que eso de la pedagogía te aburría soberanamente! En breve le sacaré algún pero, o algún añadido, déjame un rato que piense, por el momento comparto todo lo que señalas. Espera, le encontré el primer “pero”, aunque a decir verdad se trata de una nimiedad. Allá va, en lugar de pensar que las cosas no pueden ir mucho peor prefiero pensar que todo, como siempre ha sucedido, se puede mejorar notablemente; el pensar en positivo ayuda, creeme. La cuestión es que en esto de la educación se necesita un cambio sólido y consensuado urgentemente; para ello no hay más que pensar en dónde estamos, dónde queremos llegar, trazar los pasos intermedios que hay que dar paulatinamente, ponerse a trabajar cada uno desde su posición para lograr tal avance, mirar a nuestro alrededor y lograr ponerse en el lugar de los demás para ver reflejado el cambio esperado. Si otros sistemas educativos funcionan mucho mejor que el nuestro, será por algo, vamos a analizar a qué se debe y a decidir de una vez por todas de forma coherente si nuestro país merece y necesita tal inversión. No podemos olvidar que las elecciones pasan y la cultura perdura; dejemos ya tal absurdo.

  2. Ana en Mayo 14th, 2007 9:33 pm

    Magister! Tú sí que sabes poner por escrito lo que los demás sólo intuimos.

    Me quedo con tu reflexión de que gran parte de lo expuesto está en nuestras manos, depende de nosotros. Ya será hora de creérselo de una vez y de contagiar a muchos más con ese espíritu.

    Creo que en el fondo se trata de disfrutar con lo que uno hace, con enseñar y sobre todo, con aprender. Gracias por permitirnos aprender de ti.

  3. Daniel en Mayo 14th, 2007 9:54 pm

    Construir, leer y comentar, adaptar, imaginar y COLABORAR.
    Llevo ya bastantes años en “esto” de la educación y lo que más me llama la atención es la absoluta “individualidad” del proceso educativo. No podemos “hacer la guerra” solos, nos necesitamos unos a otros. Y como entenderás fácilmente, no me refiero sólo a padres y alumnos; SOMOS LOS PROFESORES los que hemos decidido (¿cuándo?, ¿quién? ¿por qué?) que nuestras clases son sagradas, que nuestra libertad está por encima de cualquier otra decisión.
    Es terriblemente frustrante ver una y otra vez como nuestros pequeños avances se hunden en una maraña de lugares comunes y contenidos pretendidamente aceptables, como la más pequeña crítica o autocrítica es vista como una rareza sin futuro o pretenciosa. ¿Cuántas veces insistir? Las que haga falta, pero con la convicción de que sin la colaboración de todos “la nave no va”.

  4. Luis en Mayo 14th, 2007 9:57 pm

    Carlos:
    Te agradezco el texto tan sugerente que nos ofreces. Tengo que madurarlo, pero seguro que sacaré buen provecho de todas esas ideas.
    Me quedo, de momento, con lo de dar protagonismo a los alumnos: aprenden más, se sienten mejor, y es más fácil motivarlos.
    Gracias de nuevo y saludos.
    Luis.

  5. docencia.es en Mayo 14th, 2007 10:10 pm

    Notas programáticas para mi aula ideal…

    Interesantes reflexiones sobre la nueva forma de trabajar en el aula….

  6. Olga en Mayo 15th, 2007 5:57 am

    Magnífico, Carlos. Nos has puesto a reflexionar y eso es lo más importante. Ni quiero pensar en cómo son mis clases y cómo me gustarían que fueran. Pero, aunque cómo son mis clases no dependen sólo de mi, sí puedo tomar las decisiones que las acerquen a lo que pretendo, a lo que me gusta. Porque si a mi no me gusta, ¿cómo voy a conseguir que mis alumnos aprendan?
    Para pensar…

  7. laura en Mayo 15th, 2007 11:34 am

    Comparto todo lo que dices. Por eso la formación debería incluir teoría pero también maneras para aplicar todo esto

  8. Francisco Muñoz de la Peña en Mayo 16th, 2007 7:02 pm

    Da gusto ser amigo de un tio tan lúcido

  9. prof. Benedicto González Vargas en Mayo 23rd, 2007 4:06 pm

    Estimado Carlos:

    Concuerdo casi en todo con tus palabras, efectivamente el aprendizaje debe construirlo el estudiante dándole a él los espacios necesarios para ello. Cambiar el foco de nuestras clases desde un docente que enseña a un alumno que aprende es fundamental.
    El tema de las herramientas tecnológicas es también ineludible. Los niños que hoy están en el Jardín Infantil con cuatro o cinco años, estarán titulándose en las universidades en 2025 aproximadamente. ¿Qué habilidades comunicativas requerirán? Imposible saberlo ahora, pero entregarles hoy las herramientas informáticas actuales es imprescindible para que desarollen esas habilidades vinculadas a la Tecnología.
    Finalmente, el único matiz es relativo a los libros de texto, que a mí tampoco me gustan mucho, pero que son útiles para que los niños y sus padres se ubiquen en cuanto a las secuencias de contenidos que se estudian, debido a que no siempre sus cuandernos están completos. Ahora bien, te entiendo perfectamente en lo relativo a que los libros no son como quisiéramos y a las presiones editoriales.
    Acá, en Chile, el Ministerio de Educación entrega textos gratuitos a casi todos los estudiantes de colegios públicos y, aunque su calidad pedagógica es apenas más que regular. En definitiv, creo que es posible convivir con estos textos y aprovecharlo lo bueno (pocoo mucho), que tengan.
    Agradecido de tus aportes y de mencionar un texto mío, te saluda,

    prof. Benedicto González Vargas

  10. Marco Antonio en Febrero 29th, 2008 9:36 pm

    Bueno no soy estudiante de educacion y menos docente, pero soy estudiante de Ingenieria de Sistemas e Informatica y se me ha ocurrido una interrogante; ¿De qué color debe ser el aula computacion de una escuela de menores? si alguien podria responderme le estare agradecido.

    mi correo es alisumaj2@hotmail.com

    Disculpandome por dejar esta pregunta ya que no es el sitio indicado. Debido a que esto no es un foro.

Deja tu opinión




Cerrar
Enviar por Correo