Ago 28, 2006
Mezclando churras con merinas
Singular paralelismo el que me encuentro en esta carta del Diario HOY, que equipara los monumentos romanos de Mérida con los símbolos del franquismo:
El Sr. Zapatero está obsesionado con el franquismo y quizás sea desde el resentimiento, porque a sus (todavía) 45 años, vivió, al igual que yo, los coletazos del régimen y lo que sepa del mismo puede ser lo que haya leído o escuchado. Ahora, toca instar a los Ayuntamientos y a la Iglesia a quitar símbolos que recuerden esos años.
Sr. Zapatero, nos guste o no nos guste, esa etapa pertenece a la Historia de España. Espero que no inste a nuestro Ayuntamiento a demoler el Teatro Romano, el Anfiteatro, el Circo Romano, etc. que le recuerdo son vestigios de una civilización que invadió y sometió a los hispanos, o que no inste a los Ayuntamientos de Córdoba y Granada a demoler la Mezquita y la Alhambra, porque los árabes también nos invadieron.
Lo bueno de la comparación es que también pone en el mismo eje el franquismo y los pueblos invasores del pasado.
Por mi parte, lo que mejor recuerdo del Generalísimo es el magnífico inglés que se gastaba:
Y como en internet cabe todo, si a alguno de ustedes le sobra estómago, puede incluso encontrar páginas tan ignominiosas como ésta.








